Entrevista


Yo empecé, como la mayoría de los pintores, pintando la realidad.
Paisajes?
No. Paisajes pintaba mi abuelo, que fue quien me dejó, como herencia, las ganas de pintar. Yo empecé pintando otras realidades.
Pero su realidad se fue deformando. Sus pinturas empezaron a flotar.
Si. Quizas empecé a percibir que todo flota en el espacio, sobre la esfera de la tierra.





Pero también he visto cuadros en que los elementos, ni flotan ni son copia de la realidad.
Y algunos hacen énfasis en emociones humanas?
Si. La experimentación me llevó a obsesionarme con la emotividad...
Es decir que allí empezó su última etapa?
Asi es, ni la expresión del rostro, ni los ademanes del cuerpo muestran una sola emoción. La ira se siente simultáneamente con frustración, tristeza, la sensación de impotencia... No podemos describir lo que alguien siente con simples palabras. Se necesita otro idioma: La música - la pintura, la poesía - el arte. El arte que permite trasladar simultáneamente, desde la mente del artista, al subconsciente del espectador.
Mi interés se ha ido centrando en comunicar lo que siente el ser humano en diferentes situaciones.

Por ejemplo, que conmociona a las viudas del Capo cuando lo asesinan?
¿Cuándo han perdido el poder y el dinero que les aportaba él? Cuando han quedado expuestas, sin respaldo?
Pero también veo personajes de la mitología griega.
Los personajes mitológicos también sienten. ¿Qué siente Sisifo, que fue condenado a realizar un trabajo agotador, pero perfectamente inútil?
¿Cuáles son las emociones de Leda, enamorada de un cisne?.
Y, a dónde lo va a conducir esta etapa? ¿En qué va a desembocar?
Eso solo lo dirá el tiempo. No lo sé.